Al parecer al cura del virus del SIDA podría convertirse en realidad en poco tiempo tras comprobarse que un hombre en Londres podía haberse curado luego de un trasplante de […]

Al parecer al cura del virus del SIDA podría convertirse en realidad en poco tiempo tras comprobarse que un hombre en Londres podía haberse curado luego de un trasplante de celular madres, convirtiéndose así en el segundo caso de éxito con esta novedosa terapia tras el “paciente Berlín”, reportaron hoy importantes diarios alrededor del mundo.

Se trata de un hombre llamado Timothy Brown, un traductor estadounidense nacido en 1966, que se sometió a un trasplante de médula ósea para tratar un cáncer de la sangre hace tres años. En su cuerpo no se detecta ningún rastro del virus, a pesar de llevar un año y medio sin medicarse con los fármacos antirretrovirales que deben tomar las personas seropositivas para mantener la enfermedad a raya.

Este tipo de trasplantes son peligrosos y han fallado en otros pacientes. Además, no son una terapia práctica para curar a los millones de infectados en todo el mundo.

Sin embargo el caso de Brown parece no ser una casualidad, según confirman los científicos del Centro de Investigación del Cancer Fred Hutchinson en Seattle, quienes dijeron que este procedimiento podría simplificarse para crear un método más efectivo para utilizarse más ampliamente.

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Los doctores piensan que, con el donante correcto, podría obtener algo más además de abordar el cáncer: una posible cura del VIH.

Los médicos encontraron un donante con una mutación genérica que confiere una resistencia natural al virus. Alrededor de un 1% de descendientes de europeos del norte han heredado esa mutación de ambos progenitores y son inmunes a la mayor parte del VIH. El donante presentaba la doble copia de la mutación.

De acuerdo a los doctores que realizaron el tratamiento a Brown, el trasplante que se le realizó produjo un cambio en su sistema inmunológico que le dio una mutación del donante y, por lo tanto, su misma resistencia al VIH.

Tras dejar de tomar de forma voluntaria los antivirales para el VIH se comprobó que el virus no regresó y que sigue sin detectarse en su organismo 18 meses después.

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