Un nuevo estudio revela cómo nuestro sentido del gusto guía la frecuencia de las comidas

El estudio revela que hay otro proceso en marcha, y comienza tan pronto como probamos nuestra comida.

San Francisco:

Como científico que investiga el hambre y el control del peso, me interesa la forma en que nuestro cerebro nos dice que ya hemos tenido suficiente.

Cuando empezamos a sentirnos llenos, reducimos la rapidez con la que comemos. Durante décadas, los científicos creyeron que este cambio de ritmo era impulsado únicamente por señales del estómago y los intestinos al cerebro. Sin embargo, un nuevo estudio realizado por mi laboratorio en la Universidad de California, San Francisco, muestra que hay otro proceso en funcionamiento, y comienza tan pronto como probamos nuestra comida.

Este proceso ha permanecido desconocido hasta ahora porque no hemos podido observar la actividad cerebral relevante en el animal mientras come. Las neuronas implicadas se encuentran en lo profundo del tronco del encéfalo. Uno de los estudiantes de posgrado de mi laboratorio, Truong Li, desarrolló nuevas técnicas que nos permitieron ver la actividad de estas neuronas por primera vez en ratones.

Hemos descubierto que existen dos vías paralelas que controlan nuestra ingesta de alimentos: una que restringe la rapidez con la que comemos y la otra que limita la cantidad. El sabor de la comida activa la primera vía. Esto puede parecer contradictorio: normalmente queremos comer más alimentos que sepan bien. Pero aunque no nos demos cuenta conscientemente, el sentido del gusto también acelera el proceso de comer.

Los científicos han creído durante mucho tiempo que esta primera vía involucra señales del intestino, pero nuestro estudio muestra que estas señales también pueden evitarse cuando el cerebro recibe señales de los receptores gustativos en la boca, diciendo «aquí hay comida». Estamos trabajando para descubrir cómo funciona este filtrado sensorial y descubrir nuevas estrategias para tratar la obesidad.

READ  Un estudio ha descubierto que las crías de foca pueden cambiar el tono de su voz al igual que los humanos

Las neuronas involucradas en la segunda vía que estudiamos, que es responsable de determinar cuánto comes, lo hacen liberando la hormona GLP-1, que crea una sensación de saciedad duradera. Los nuevos fármacos contra la obesidad, como Ozempic y Mounjaro, imitan la actividad del GLP-1. Mi equipo ahora está tratando de comprender cómo funciona esta saciedad constante, obtener una comprensión más profunda de estos nuevos medicamentos y tal vez identificar nuevas formas de controlar el peso.

(A excepción del titular, esta historia no ha sido editada por el personal de NDTV y se publica desde un canal sindicado).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *