Se podrían utilizar pequeños caracoles robóticos para devorar microplásticos



Los microplásticos en nuestros océanos aumentan constantemente. Provienen de innumerables fuentes, desde trozos rotos de grandes desechos de plástico hasta microperlas que se encuentran en los cosméticos. Como están en todas partes, Poco se sabe sobre su impacto. Sobre los ecosistemas oceánicos y el cuerpo humano. Sin embargo, ha sido motivo de gran preocupación para los científicos, los activistas medioambientales y el público en general, lo que ha llevado al desarrollo de innumerables soluciones potenciales a este problema.

Una nueva herramienta en la guerra contra los microplásticos puede ser un pequeño robot basado en un caracol. Investigadores de la Universidad de Cornell han desarrollado un diseño prototipo basado en el caracol manzana hawaiano, una criatura común que utiliza el movimiento ondulante de sus patas para impulsar el flujo de agua en la superficie y aspirar partículas de comida flotantes. Los científicos utilizaron una impresora 3D para hacer una hoja de papel flexible, similar a una alfombra, que ondula cuando es accionada por una estructura helicoidal giratoria en su parte inferior. El movimiento ondulatorio resultante crea un sistema de bombeo de fluido al aire libre que puede absorber agua y partículas.

“Nos inspiró la forma en que este caracol recolecta partículas de comida en su lugar. [water and air] Una interfaz para diseñar un dispositivo que pueda recolectar microplásticos en el océano o en la superficie de cuerpos de agua. Seung Hwan «Sunny» Jung dijoprofesor del Departamento de Ingeniería Biológica y Ambiental de la Universidad de Cornell.

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Los investigadores calcularon que el sistema al aire libre era mucho más eficiente que un sistema cerrado similar, donde una bomba cerrada aspira agua hacia un tubo. El diseño basado en caracoles también tiene la capacidad de capturar partículas que son demasiado pequeñas para los dispositivos de recolección de plástico de uso común, como redes de arrastre o cintas transportadoras. Aunque será necesario ampliar el prototipo para que sea práctico en un entorno del mundo real, el diseño está demostrando ser un avance prometedor en la batalla contra los microplásticos en los océanos.

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