Los vecinos edificio que colapsó este jueves en la Calzada del Cerro, en La Habana, sabían que una tragedia como esta podía ocurrir en cualquier momento, así lo recogen los […]

Los vecinos edificio que colapsó este jueves en la Calzada del Cerro, en La Habana, sabían que una tragedia como esta podía ocurrir en cualquier momento, así lo recogen los reportes de prensa publicados hoy por los diarios estatales cubanos. De acuerdo a las declaraciones de casi todos, ellos llevaban años luchando para que el Gobierno les otorgara una “una vivienda digna” pero las autoridades solo han hecho promesas sin cumplirlas, recoge el portal oficialista Cubadebate.

El derrumbe parcial de esta edificación, que se encontraba ubicada en Colón No. 206 entre la Calzada del Cerro y San Cristóbal, ocurrió el día de ayer sobre las seis de la mañana, cuando las diez familias que allí viven estaban durmiendo.

En el siniestro falleció una persona y provocó el despliegue de las fuerzas policiales y rescatistas con perros del municipio que colaboraron en el rescate de los lesionados que permanecían bajo los escombros.

El reporte de prensa precisa que este edificio se encontraba “en condiciones de derrumbe” y fue desde el año 2012 declarado como “inhabitable y pendiente de demolición”; sin embargo, la Dirección Municipal de Vivienda emitió un dictamen técnico en el año 2014 en el que sostenía que era “totalmente reparable con la inversión requerida”.

“Las irresponsabilidades, la falta de recursos y el abandono de las autoridades responsables en la conservación y protección del patrimonio de la ciudad, han provocado que esta edificación se encuentre en la actualidad (2014) en un estado técnico regular, pero reparable”, certificó el arquitecto Boris Abel Mérida Suárez en un documento citado ayer por Cubadebate.

El mismo especialista insistió en que la demolición de este edificio era totalmente “injustificable” a no ser que “el gobierno tuviera otros intereses en esta zona”.

“Hace tiempo que estamos luchando para que nos den otro lugar donde vivir”, dijo Aydelín Medina Consuegra, quien radicaba junto a su esposo en uno de los 10 apartamentos con los que contaba el edificio. Pese al estatus de “pendiente de demolición”, solo uno de los apartamentos se encontraba deshabitado.

Vecinos de la zona consultados por nuestra redacción aseguran que este edificio tienen problemas desde hace más de dos décadas, pero que aún así allí seguían viviendo más de 20 personas.

“Nos quejamos a todas las instancias y no teníamos respuesta. Las tuberías de las aguas fluviales y albañales están todas o rotas o tupidas, provocando que el sótano este lleno de agua en la que hay cuanto vector exista”, nos comentó Idalma Nordet Heredia, dueña del apartamento No.6.

Los directivos de Construcción y Vivienda del Consejo de la Administración Municipal aseguran que los vecinos sabían que este edificio debía ser demolido, pero que no se había podido cometer la obra “ya que hay algunas familias que no han querido albergarse”.

En el año 2015, el Fiscal Municipal del Cerro, Camilo Carballo Baños, indicó la medida de gestionar un albergue, pues resultaba “completamente imposible otorgarle una vivienda a cada núcleo familiar del edificio”.

Sin embargo, la mayoría de los residentes del lugar nos han confirmado que no estaban dispuestos a abandonar sus viviendas pues llevaban décadas viviendo allí y los arquitectos siempre les decían que el edificio no estaba en peligro de derrumbe pues solo era necesario tener las cantidades de dinero necesarias para repararlo de forma capital.

Lo cierto es que este es un problema frecuente en miles de edificaciones a lo largo del país pues el estado constructivo de más del 60 por ciento del fondo habitacional está calificado entre regular y mal. Solo queda rezar porque incidentes con desenlaces fatales como este no sigan ocurriendo y que el gobierno no siga anunciando la acelerada construcción de cientos de hoteles de lujo, con cuyo precio podrían repararse ciudades enteras en menos de un año.

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