En un discurso alejado de los habituales triunfalismo, el expresidente cubano Raúl Castro hizo hoy un llamada que viene casi a confirma los muchos rumores que existe entre la población […]

En un discurso alejado de los habituales triunfalismo, el expresidente cubano Raúl Castro hizo hoy un llamada que viene casi a confirma los muchos rumores que existe entre la población de la mayor de las Antillas, al instar a los cubanos a estar «preparados para la peor variante» de la economía, durante su discurso esta mañana para proclamar la nueva Constitución aprobada en un referendo en febrero.

«La situación podría agravarse en los próximos meses», aseguró el actual primer secretario del Partido Comunista, en un momento en el que el país es testigo de un endurecimiento del embargo de los Estados Unidos y los agravados problemas en la balanza de pagos ponen en jaque al país.

Sin embargo, a pesar del tono de su mensaje, Raúl dijo que el país no debe experimentar una crisis como la vivida a comienzos de la década de 1990, cuando el país se vio sumido en la ausencia casi total de alimentos y la paralización casi total de energía, tras la retirada de los subsidios que la isla recibía del desaparecido bloque comunista.

«Hoy es otro el panorama en cuanto a la diversificación de la economía, pero tenemos que estar preparados para la peor variante», expresó el octogenario exmandatario.

El mensaje de aliento fue el mismo de siempre: para combatir la crisis económica que se avecina se debe «luchar para alcanzar la victoria, no existe otra alternativa», de acuerdo a sus palabras durante su discurso.

Castro hizo un pedido a las autoridades y a la población para redoblar los esfuerzos que permitan aumentar la producción, en especial de alimentos, adoptar hábitos reales de ahorro de energía y optimizar el uso de la misma, además de combatir los ya comunes robos de combustible al Estado.

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De acuerdo al primer secretario del PCC, el embargo económico impuesto por los Estados Unidos se ha endurecido nuevamente tras la llegada de Donald Trump al poder, quien ha puesto «nuevos obstáculos y recrudecido el cerco económico y financiero sobre la isla».

En todo caso, Castro reiteró que «el viejo anhelo de derrocar a la Revolución cubana por medio de la asfixia económica y la penuria fracasó en el pasado y volverá a fracasar».

«Es necesario que estemos alerta y conscientes que enfrentamos problemas adicionales, y que la situación podría agravarse en unos meses», concluyó en su mensaje sobre este tema.

Su discurso no hace más que agregar leña a la encendida incertidumbre que tienen desde hace varios meses los cubanos sobre la economía del país, la que desde hace casi una década trata de atraer la inversión extranjera y sustituir importaciones para resolver sus cada vez más graves problemas en la balanza de pagos.

En 2018 se incumplieron los ingresos por exportaciones y persiste un alto nivel de endeudamiento, mientras continúan las dificultades en la materialización de los procesos inversionistas.

A esto se suma la crisis de Venezuela, principal socio y valedor de la isla, que le aporta aproximadamente la mitad del petróleo que necesita para cubrir la demanda nacional de electricidad y transporte.

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