La policía de Miami-Dade continua la investigación de misterioso asesinato de Yemil Argüelles, un babalawo cubano que el pasado fin de semana murió en una fiesta en casa de unos […]

La policía de Miami-Dade continua la investigación de misterioso asesinato de Yemil Argüelles, un babalawo cubano que el pasado fin de semana murió en una fiesta en casa de unos amigos en Kendale Lakes, al oeste del condado, cuando fue alcanzado en el pecho por una bala que no se sabe en estos momentos desde donde llegó.

Argüelles, quien solo tenia 40 años de edad, se encontraba disfrutando de la fiesta y cuando estaba sentado en el patio de la vivienda donde se celebraba fue alcanzado en el pecho por un disparo de un rifle, cuya bala no se sabe aun si fue disparada al aire o premeditadamente contra el patio trasero donde se hacia la celebración.

“En este momento estamos averiguando de donde vino la bala porque el área es muy grande y no estamos muy seguros y también estamos pensando que alguien estaba limpiando su arma y que fue un accidente. No fue intencional, de eso estamos casi seguros”, dijo a la prensa local un portavoz del Departamento de Policía de Miami-Dade.

El hecho ocurrió sobre las 11 de la noche y en un video publicado por el canal de noticias América TeVe se puede ver a Argüelles sentado en el patio trasero de la viviendo cuando de momento se lleva las manos al pecho y cae al suelo tratando de refugiarse.

Sus amigos pensaron que se trataba de una broma, pero luego vieron que algo pasaba por el hombre comenzó a convulsionar.

Los que corrieron a auxiliarlo le dijeron a los detectives que inicialmente creyeron que se trataba de un ataque cardíaco, pero descubrieron rápidamente que una bala haba penetrado por el costado derecho de su peso, desde donde comenzó a salir sangre. Unos minutos después Argüelles fallecía en el Hospital Kendall Regional.

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Los investigadores estimaron en sus primeros informes que se pudo tratar de una bala perdida que vino desde el otro lado del lago que separa la parte trasera de la vivienda con un complejo residencial.

Sin embargo, varios testigos y vecinos del lugar le dijeron a los detectives que tanto la casa donde se celebraba la fiesta como la de al lado recibieron esa noche varios impactos de bala.

Además esta vivienda tenia múltiples denuncias de vecinos del área que constantemente se quejaban de la música estridente que los fines de semana se escuchaba por las fiestas que allí se realizaban.

La victima era un sacerdote de la religión yoruba y natural de La Habana. Era dueño de refracciones de automóviles llamada Safety Tech Auto Glass, que dirigía desde su casa.

Al fallecer dejó un niño de dos años y una bebé de cinco meses.

Cualquiera que tenga información sobre el caso puede ponerse en contacto con la Línea de Alto al Crimen de Miami-Dade, pues existe una recompensa de tres mil dólares para cualquiera que ayude a resolverlo.


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