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La noticia inunda las calles y ocupa titulares en la llamada Perla del Sur. Probablemente el mayor desfalco que haya ocurrido en la ciudad de Cienfuegos salió a luz por […]

La noticia inunda las calles y ocupa titulares en la llamada Perla del Sur. Probablemente el mayor desfalco que haya ocurrido en la ciudad de Cienfuegos salió a luz por estos días, cuando Rolando Pérez Hermiaga, conocido como Roly, abandonó el país con rumbo a Panamá, llevándose consigo medio millón de dólares que pudo estafar a casi un centenar de personas.

Amparándose en su fachada de hombre amigable, de buena familia, considerado y buen trabajador, Roly logró ir tejiendo su trampa minuciosamente.

Contaba con un buen prestigio laboral, ganado de su desempeño como cantinero en el hotel Jagua, y también como vendedor de autos, negocio al que se dedicaba de manera alternativa.

Gracias a estos dos trabajos fue conociendo y embaucando personas hasta involucrarlas sin remedio en su jugada.

Si en algo coinciden todas las personas estafadas que han prestado declaraciones, un aproximado de 20 hasta el momento, es en que Roly los engañó con mucha facilidad. Al parecer era un magnífico actor porque gracias al montaje de escenas personales de desesperación, todas y cada una de estas personas accedieron muy fácilmente a darles su dinero, confiarles su carro o incluso, acudir a terceros con tal de solucionar su falsa situación de vida o muerte.

Habilidoso hasta la médula, al cantinero estafador no le importaba la dimensión de sus daños y se valía de cualquier recurso para lograrlos.

Lo mismo daba decir que su hija estaba en peligro de muerte que vender un carro fantasma, recoger el dinero y desaparecer.

Así destruyó el patrimonio de muchas personas que ingenuamente le creyeron el cuento. En una ocasión hasta le apuntaron con una pistola, casi termina pasando de victimario a víctima, pero otra vez tuvo suerte.

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Posted by Dairon Blanco on Monday, January 14, 2019

Lo perdonaron, juró entregar los miles en juego al cabo de unos días y nada. Otro muchacho había puesto todos sus bienes en manos de Roly, un auto heredado y una fortuna de más de quince mil dólares, cuando supo que lo había perdido todo intentó quitarse la vida.

Entre los estafados están conocidos peloteros cubanos que formaron parte del equipo provincial de Cienfuegos, como Norberto González Miranda, quien fue pitcher del equipo nacional cubano y es considerado una gloria del deporte en la isla, y Alexander Quintero, también un lanzador muy conocido en Cuba.

Hasta el momento la Policía no ha logrado ofrecer una respuesta alentadora a las personas estafadas. Roly consiguió huir del país en un momento estratégico y en este punto sólo se puede mandar a circular para el hipotético caso de que se le ocurra en algún momento volver a pisar tierra cubana.

La esposa hasta este momento se mantiene dentro de la investigación a pesar de que alega no estar implicada en los hechos.

Evidencias de vecinos y amigos cercanos muestran que se habían divorciado recientemente pero que ella tuvo conocimiento de varias ventas de electrodomésticos justo antes de que se conociera la huida del estafador.

Para estos casos la ley cubana peca de condescendiente. El castigo máximo para una persona que incurra en estos delitos es de dos a cinco años de privación de libertad, podría extenderse hasta 10 si el beneficio obtenido de la estafa es considerable y la víctima sufre daños y perjuicios graves.

Ese es el caso de Rolando Pérez Hermiaga, injusto para todos los que estafó e irrelevante para el peso de la ley, pues sabrá Dios dónde estará ahora con todo su dinero.

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