La deuda de las pymes españolas superó el 100% de los fondos propios, mientras que la rentabilidad cayó hasta el 2,8%.

El último Índice de Situación Empresarial de las pymes españolas de Cepyme advierte que los excesivos incrementos de costes y los bajos márgenes están empujando la rentabilidad empresarial a niveles de 2014. La rentabilidad neta sobre activos (ROA) fue del 2,8%, inferior a cualquier cifra registrada entre 2016 y 2020. cuarto trimestre de 2019, último trimestre completo antes de la pandemia, la rentabilidad de las pymes fue del 3,7%.

Según Cpyme, los costos totales aumentaron un 24,4% interanual entre abril y junio, frente al crecimiento del 23,3% entre enero y marzo. Mientras que las ventas continuaron creciendo en el segundo trimestre, pero a un ritmo más lento del 14,5 por ciento, en comparación con el 19,8 por ciento del primer trimestre. Esto demuestra que se agudiza el estrechamiento de los márgenes comerciales detectado en el informe anterior.

De los 15 valores económicos que componen el índice, todos apuntan a una recesión inminente. Los elevados costes totales dificultan la resiliencia de las PYME. Específicamente, el costo de los insumos, el precio de los bienes adquiridos para producir otros bienes y servicios, aumentó 51,7% en el segundo trimestre respecto al mismo período del año anterior, el aumento más alto en más de dos décadas.

Los costes energéticos -que incluyen electricidad, gas, derivados del petróleo y suministro de agua- se duplicaron un 113,7%. El coste de los bienes intermedios -recursos materiales, bienes y servicios utilizados en el proceso productivo- también aumentó un 21,5%, tasa sin precedentes en este siglo, a la que hay que sumar el coste de los bienes de capital, que fue un 5,7% superior.

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Por su parte, los costos laborales subieron 6,2% interanual a junio, lastrado por el incremento de 6,6% en el salario promedio regular de las PyMEs -impulsado por un aumento en el salario mínimo (SMI).

Esta situación empuja a las empresas a incurrir en costos a través de sus recursos de ahorro o préstamos, lo que se traduce en un fuerte aumento del endeudamiento. Este índice, medido como pasivo total en relación con el patrimonio, se encuentra en su nivel más alto desde 2018, 12,7 puntos porcentuales más que el año anterior. Lleva ya cuatro trimestres consecutivos al alza y supera el 100% del patrimonio.

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