La cueva del Taganana: un misterio oculto bajo el Hotel Nacional
Fecha 20/11/2017
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Los huéspedes que disfrutan la belleza del hotel Nacional de Cuba, uno de los más elegantes y refinados de La Habana, se sentirán siempre deslumbrados por su arquitectura española, su […]

Los huéspedes que disfrutan la belleza del hotel Nacional de Cuba, uno de los más elegantes y refinados de La Habana, se sentirán siempre deslumbrados por su arquitectura española, su decoración art deco y neoclásica y su semejanza con una antigua iglesia.

Hotel Nacional
Foto tomada de Google

Los guías de turismo les susurrarán al oído que el afamado escritor cubano Alejo Carpentier llamaba a este hotel “castillo encantado”. Pero ¿cuántos se preguntarán qué hubo antes donde hoy se yergue esa maravilla de la hotelería internacional?

El Hotel Nacional fue construido en lo alto de una colina que mira al mar, pero esa colina alberga una de las cuevas con más historia en la isla de Cuba.

La loma del Taganana, como se la conoce, está ubicada en el saliente costero de Punta Brava, casi al extremo de la caleta de San Lázaro, y era un sitio habitual de desembarcos de piratas, que tomó su nombre de otra caverna en la isla canaria de Tenerife donde se refugió la princesa guanche Cathaysa, quien fue capturada y vendida por los castellanos como esclava en 1494.

Foto tomada de Google

Una antigua leyenda  se asocia con el lugar donde se alza el Hotel Nacional de Cuba. Debajo del peñón donde hunde sus cimientos hubo varias cavernas, entre ellas la  muy célebre cueva de Taganana, llamada así porque, se dice, sirvió en el siglo XVI de refugio a un indio de igual nombre, lo que inspiró una narración de Cirilo Villaverde, el más importante novelista de la Cuba colonial. No existe ya esa gruta, pero sí, bajo los jardines, los túneles que para la defensa de La Habana  se trazaron en los días de la Crisis de los Cohetes de octubre de 1962 y que son hoy otro de los atractivos del Hotel.

El gran novelista cubano Cirilo Villaverde inmortalizó estas creaciones del imaginario popular en su obra literaria.

En esta elevación estratégica fue instalada a mediados del siglo XIX la llamada batería de cañones de Santa Clara. El cañón “Ordóñez”, uno de los más grandes de la época, aún descansa en su base y se ofrece a la curiosidad de quienes visitan los magníficos jardines del hotel.

Durante la Crisis de los Misiles tropas de las milicias cubanas estuvieron atrincheradas en la cueva esperando el desenlace de acontecimientos que estremecieron al mundo durante trece largos días.

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Hoy la cueva es un museo que recuerda al visitante el conflicto de alta tensión vivido por el mundo en aquellos momentos. Un guardián muestra a los visitantes las trincheras y otros objetos y documentos que allí se han conservado.

Foto tomada de Google

El testimonio de este hombre es una fuente de inestimable valor, pues él fue uno de los 30 000 milicianos movilizados en Cuba en aquella fecha en que el mundo estuvo al borde de una guerra nuclear.

Más sobre las cuevas en Cuba

Sin embargo, la cueva del Taganana no es la única que posee historia en Cuba. Existen parajes preciosos, surgidos principalmente por el clima cálido que le brinda su ubicación geográfica. Hoy queremos compartir algunos datos de las  cuevas más interesantes que tenemos en nuestro país.

La virgen está en la cueva, en las cuevas viven los duendes, los vampiros, el diablo, los osos, es el decir del común de la gente, cuando se refieren a la cavidad natural del terreno ocasionada por alguna forma de erosión de corrientes de agua ácida, hielo o lava.

Las cuevas formadas por estos procesos denominados espeleogénesis que implican actividad química geológica, fuerzas tectónicas e influencias atmosféricas.

Cueva del Indio
Foto tomada de Google

Una cueva o caverna es una cavidad natural del terreno causada por algún tipo de erosión de corrientes de agua, hielo o lava, o menos común, una combinación de varios de estos factores. En el más común de los casos, las cuevas se forman por la disolución de la roca caliza por parte del agua ligeramente ácida.

En la actualidad, las cuevas albergan a turistas a veces sirve de refugio a viajeros extraviados, también sirven para cobijar a ciertos animales. En la antigüedad las cuevas fueron acondicionadas para vivienda de los seres humanos, esta teoría se desprende porque se han encontrado dibujos y pinturas de las épocas prehistóricas (Etapa rupestre).

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Cueva Saturno: Clasificada por algunos como la piscina natural cerca de Varadero, es una cueva preciosa donde puedes llevar tu snorkel y disfrutar de un magnífico baño. Su piscina natural tiene una profundidad de 20 metros, donde se pueden encontrar peces y otras especies autóctonas de la fauna acuática cubana que habita las aguas subterráneas.  Está llena de estalactitas y estalagmitas. La presencia de estalagmitas sumergidas, sugieren que esta cueva no siempre estuvo inundada por el agua. Hay una zona habilitada con espacios para comer o tomar café muy cerca de la entrada de la cueva.

Foto tomada de Google

Cuevas de Bellamar: Conjunto de cavernas de más de 23 kilómetros de galerías situadas en Matanzas. Estas cuevas fueron declaradas monumento nacional no sólo por su belleza, sino por los importantes hallazgos paleontológicos y la amplia gama de procesos cristalinos.

Foto tomada de Google

Mientras permanecieron bajo el nivel del mar, estas cavernas estuvieron llenas de agua. Los movimientos tectónicos hicieron que la zona se elevara, hasta llegar a formar las terrazas marinas que se notan en la ciudad de Matanzas y sus alrededores.

Se descubrieron gracias a la pérdida de una barreta por un esclavo en febrero de 1861. El esclavo y el mayoral imaginaron que la tierra se había tragado la barreta.

Foto tomada de Google

El dueño de la finca se dirigió al lugar de los hechos, y al ordenar que se cavara de donde una gran corriente de aire repugnante de olor; caliente y como humoso. Este señor, que era conocedor de minas y cuevas, preparó la cueva para que sus visitantes pudieran disfrutarla. Sacaron muchas piedras; hicieron escaleras de mampostería que aun están en uso; instalaron pasamanos; y tan pronto fue una realidad, instaló luz eléctrica.

La cueva cuenta con  cuatro sectores, galerías y salones que están tapizados de estalactitas, estalagmitas y helictitas, estas últimas de caprichosas formas horizontales.

Cuevas de Santo Tomás: Está ubicada a 20 km de Viñales en la Sierra de Quemados, Los Órganos, en la Provincia de Pinar del Río. Sus galerías miden aldedor de 5199 metros.

Foto tomada de Google

Su nombre viene del río Santo Tomás, ya que sus galerías fueron originadas por varios ríos, actualmente nombrados como río Santo Tomás.

Tiene más de 46 km, que incluyen ocho niveles. Considerada como el mayor sistema cavernario de Cuba, de  Centroamérica, las Antillas y América del Sur.

Desde el punto de vista histórico muestra sus huellas a través de un mural indio y que fue uno de los asentamientos principales de cimarrones que huían de las plantaciones de caña de azúcar.

Esta cueva está conformada por acuíferos, muchísimas formaciones de estalactitas y estalagmitas, así como diferentes accidentes rocosos, lo cual añade una belleza peculiar al lugar.

Las investigaciones sobre esta cueva comenzaron en el año 1954 por la Sociedad Espeleológica de Cuba. Las cuevas abiertas en la Sierra de Quemado, eran sólo conocidas hasta entonces por los campesinos de la región en algunas de sus bocas y galerías iniciales. Los habitantes del Valle de Quemado visitaban la Cueva del Salón, nombrada así ya que era el lugar donde hacían sus celebraciones.

Foto tomada de Google

También se utilizaban para extraer guano de murciélago para fertilizar las vegas de tabaco. Las aguas de las pocetas eran también una fuente importante en la siembra cuando el arroyo Santo Tomás pasaba por período de sequía.

Cueva del Indio: Es una de las cuevas más visitadas por ser mucho más accesible ubicada en el valle de Viñales. Está equipada para su contemplación, aunque solamente un kilómetro de su extensión puede ser visitado. El viaje por el interior de la caverna comienza a pie por un trayecto iluminado artificialmente y que deja ver el amplio y rico repertorio de estalactitas y estalagmitas que se han formado a lo largo de los años. Puede visitarse luego a través del río San Vicente en una pequeña lancha que navega por el interior de la cueva. El lugar está ubicado apenas a 5 kilómetros y medio del poblado.

Foto tomada de Google

Esta cueva fue refugio de los aborígenes quienes llenaron sus paredes de dibujos rupestres conservados aún en la actualidad y que hacen del lugar un espacio de gran popularidad por los turistas nacionales y extranjeros que disfrutan de un encuentro con la historia cubana más antigua.

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