Estrellas y líneas – Panamá y Colombia acuerdan controlar 650 inmigrantes por día

El 6 de agosto de 2021, los inmigrantes marcharon en un campamento en San Vicente, Panamá, cerca de la frontera con Colombia.

CIUDAD DE PANAMÁ – Los gobiernos de Panamá y Colombia acordaron el miércoles imponer un límite diario al número de migrantes que cruzan la garganta Darian, densamente boscosa y sin carreteras, en la frontera entre los dos países.

El proyecto tiene como objetivo controlar la encrucijada de 650 migrantes por día en agosto y 500 en septiembre. Los inmigrantes, principalmente cubanos y haitianos, utilizan las rutas silvestres de América del Sur a Panamá para llegar a las fronteras de México y luego de Estados Unidos. Algunas personas de Venezuela, África y el sur de Asia utilizan esta ruta.

En lo que va del año, Panamá ha estimado que más de 50.000 inmigrantes han pasado por la peligrosa ruta Darian, más del doble en 2018. Las autoridades dicen que el 16% de ellos son niños o jóvenes.

Samira Cosine, directora del Servicio de Inmigración de Panamá, dijo que el acuerdo traerá mejoras.

“Es muy positivo para nosotros porque Panamá veía 1.500 o 2.000 inmigrantes al día”, dijo Cosine. “En una semana, obtuvimos 10,000”.

Actualmente, 15.000 inmigrantes se dirigen a Panamá a través de Colombia.

El acuerdo se alcanzó durante una conferencia de telecomunicaciones entre Panamá y funcionarios colombianos a la que asistieron representantes de México, Estados Unidos, Brasil, Chile, Costa Rica y Perú.

Los dos países dijeron que estaban cooperando para castigar a las bandas criminales que saquean inmigrantes y trafican narcóticos a través de áreas en gran parte sin carreteras.

Queda por ver qué tan efectivo será el acuerdo. Los esfuerzos de ambos países conducirán a la elevación de algunos inmigrantes a través de terrenos más difíciles.

Actualmente, la ruta migratoria más común es desde la frontera ecuatoriana hasta la ciudad de los negros a través de Colombia, donde los barcos llevan a la gente a través del Golfo de Urabá hasta la pequeña ciudad fronteriza de Kabargana. A partir de ahí, pasan al intervalo de Darian.

Si bien los controles epidémicos han reducido la migración local y de inmigrantes, ha habido una mejora notable en el número de inmigrantes desde el año pasado.

Panamá y Colombia han retratado estos límites como un intento de garantizar la seguridad de los inmigrantes.

La canciller panameña, Erica Maynes, visitó la zona la semana pasada con el objetivo de conseguir más inmigrantes en Panamá.

Su homóloga colombiana, Marta Lucía Ram res de Rink n, se hizo eco de esa llegada, de esa inquietud, y de que “no quieren pasar por Darion, sabemos que hay muchos peligros ahí”.

Las fuertes lluvias recientes han hecho que el paso sea aún más peligroso.

“Esta es una situación muy preocupante, porque si era peligroso cruzar el bosque durante las sequías, ahora es aún más peligroso”, dijo el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para las Migraciones.

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