El primer ministro español Sánchez está utilizando la reforma de la ley de sedición para fortalecer la coalición, dice la oposición

MADRID – Los opositores del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, lo acusaron de poner a su partido por delante de su país después de anunciar que reformaría una ley para beneficiar a los líderes del movimiento independentista catalán.

El jueves por la noche, Sánchez anunció un plan para cambiar la ley de sedición, que se utilizó en 2019 para imponer duras penas de prisión a los separatistas catalanes por intentar separarse de España hace dos años.

El año pasado, Sánchez indultó a 11 líderes que fueron condenados a entre nueve y 13 años de prisión.

La iniciativa del presidente del Gobierno se produce antes de una votación crucial sobre el presupuesto de 2023 en la Cámara Baja, donde su coalición minoritaria cuenta con el apoyo del partido separatista catalán de izquierda Esquerra Republicana.

El líder regional catalán, Pere Aragonés, de Esquerra, elogió la reforma como un paso importante que haría más difícil «perseguir injusta y arbitrariamente al movimiento independentista».

Pero Alberto Núñez Feijoo, líder del derechista Partido Popular, dijo que la enmienda era un claro ejemplo de cómo el gobierno intenta conseguir apoyo en el parlamento.

“Siento que tengo razón al decir que Sánchez siempre ha antepuesto sus intereses políticos a los intereses políticos de España”, dijo Feijoo en Twitter.

Esquerra dijo que la reforma no era parte de las negociaciones con el gobierno para respaldar el presupuesto.

El proyecto reformaría la traición a la patria como «desorden público agravado», delito que existe en España desde 1822. La nueva ley impondría una pena máxima de cinco años de prisión para figuras públicas que organicen actos de violencia o intimidación que «afecten gravemente el orden público», según un borrador de la propuesta visto por Reuters.

READ  La emisora ​​de radio para discapacitados abre una red de hispanohablantes

La Ley de Sedición actual conlleva una pena máxima de 15 años de prisión.

Algunos líderes separatistas catalanes huyeron de España después de un intento de secesión de 2017 y ahora luchan contra las órdenes de extradición.

Carles Puigdemont, el líder autonómico catalán en 2017 que huyó a Bélgica, se mostró más escéptico que los aragoneses ante el plan de reformas.

“Si te condenan a prisión por organizar un referéndum de independencia, da igual que sean 15 o 5 años, están criminalizando un derecho”, dijo Puigdemont, que no apoya a Sánchez. Gorjeo.

(Reporte de Charlie Devereux y Joan Foss; Editado por Angus MacSwan)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.