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El legendario hospital capitalino Pedro Borrás Astorga, luego de un largo período de indecisiones y abandono desde que fuera clausurado en 1988, ha pasado a ser finalmente demolido por presentar […]

El legendario hospital capitalino Pedro Borrás Astorga, luego de un largo período de indecisiones y abandono desde que fuera clausurado en 1988, ha pasado a ser finalmente demolido por presentar peligro de derrumbe y una total carencia de decisiones que contribuyeran a su rescate.

Desde su inauguración en 1934 en la barriada capitalina del Vedado, el hospital estuvo prestando servicios hasta los inicios de la década de 90 del siglo pasado, fecha en la que la emblemática estructura con toda y su arquitectura estilo Art Decó, y a pesar de ser una de las construcciones más emblemáticas de la ciudad, quedó abandonada luego de frustrados intentos de restauración.

San Carlos, San Hermenegildo y Príncipe de Asturias, tres bajeles habaneros.
Desde sus inicios el hospital fue un centro de referencia para la atención pediátrica en diferentes especialidades

El hospital recibió su nombre en honor a Pedro Borrás Astorga, un joven estudiante de medicina que perdió la vida en los sucesos de Playa Girón.

Desde sus inicios el hospital fue un centro de referencia para la atención pediátrica en diferentes especialidades y era visitado asiduamente por los capitalinos y personas de provincia que a pesar de contar con instalaciones similares en sus respectivas localidades preferían este centro.

El antiguo hospital además de parque es ahora un espacioso parqueo que permanece vacío casi a tiempo completo

El área que ocupaba la legendaria instalación se mantuvo inutilizable durante algún tiempo y no pocos habaneros llegaron a pensar que con el auge del turismo este espacio sería utilizado para edificar alguna construcción de este tipo.

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El antiguo Hospital Pediátrico Pedro Borrás Astorga ha resurgido ahora de las cenizas convertido en un parque de poco brillo, quizás por su desolada estética.

Lo que ahora es un parque (ya que nunca logró ser restaurado) cuenta además con un espacioso parqueo, del que ni siquiera hacen uso los autos pertenecientes a las reconocidas instalaciones médicas de las cercanías como el Centro de Oncología y Radiobiología y el Hospital Ortopédico Fructuoso Rodríguez (¨El Fructuso¨).

El área que ocupaba la legendaria instalación se mantuvo inutilizable durante algún tiempo

Todos los esfuerzos por reparar el edificio nunca llegaron a materializarse y hoy descansan en solitario, los cimientos de un hospital, que lamentablemente solo quedará en el recuerdo de algunos cubanos.

El antiguo Hospital Pediátrico Pedro Borrás Astorga ha resurgido ahora de las cenizas convertido en un parque de poco brillo

Fotos: CubaComenta

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