Un grupo multidisciplinario de científicos cubanos, los cuales estuvieron estudiando la reciente caída del meteorito en la provincia de Pinar de Río, han asegurado que las rocas residuales procedentes de […]

Un grupo multidisciplinario de científicos cubanos, los cuales estuvieron estudiando la reciente caída del meteorito en la provincia de Pinar de Río, han asegurado que las rocas residuales procedentes de estos no representan peligro alguno para la flora ni para la fauna de la inmediaciones,  ya que estas no poseen contenido de carácter radioactivo.

El encuentro de estos científicos tuvo como sede a la Academia de Ciencias de Cuba, una reunión que como cada mes se realiza en dicho centro y que en esta ocasión estuvo dedicado al meteorito que el pasado 1 de febrero cayó en la más occidental de provincia y cuyas explosiones causaron temor en todo el litoral occidental.

“Ningún meteorito de estos tiene radioactividad perceptible”, expresó Oscar Álvarez Pomares, Doctor en Ciencias de la Academia de Ciencias de Cuba

Esta información por parte de los científicos cubanos tiene lugar a modo de esclarecimiento luego de que algunos medios cubanos se hicieron eco de la noticia de que los residuos del meteorito en cuestión no debían ser utilizados para la confección de piezas de artesanía como collares, amuletos, aretes u otros objetos que fuesen utilizados de forma semipermanente en el cuerpo ya que poseían niveles de radioactividad.

“La concentración de radiación en un meteorito no es diferente a la de cualquier piedra que hay en la tierra que pisamos. Para que exista concentración de radioactividad, tiene que existir un proceso tecnológico”, añadió el científico en una de sus intervenciones.

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“Aclaramos que la radioactividad presente en los meteoritos es ínfima, y el de Viñales no es una excepción, por lo que no tiene relevancia alguna. En la tierra hay rocas con mayor radioactividad y son inofensivas”, concluyó el especialista.

Esta no es la primera ocasión que la nación caribeña es el blanco de meteoritos, el anterior había impactado el suelo cubano en 1944 en la provincia de Cienfuegos, no obstante no es un fenómeno muy poco común.

Hasta el momento los científicos cubanos son del parecer que los restos caídos en la zona de Viñales del occidente cubano pertenecen a un meteorito pequeño, el cual explotó a una altura de unos 24 kilómetros de la superficie terrestre, algo que propició que su impacto fuese neutralizado casi completamente.

El meteorito de unos cuatro metros de diámetro explotó al entrar en la atmósfera, a una altura de 8 kilómetros sobre la provincia cubana de Pinar del Río, a una velocidad de más de 40.000 kilómetros por hora. Hasta el momento, han sido hallados más de cien fragmentos del bólido.

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